Estudio multitemporal en vid

¿Controlar el vigor? ¿Detectar la incidencia de enfermedades de madera? ¿Estimar la producción? Gracias a la realización de estudios multitemporales es posible dar respuesta a estas preguntas.

El cultivo de la vid es uno de los mas importantes y con mayor impacto socio-económico en nuestro país, con una superficie total de 941.515 ha (Magrama, 2018). Por esto es vital conocer cómo se encuentra nuestro cultivo en cada momento fenológico, pudiendo actuar de la manera mas rápida ante cualquier imprevisto, reduciendo al mínimo posibles pérdidas en la producción final.

Resulta inviable que el agricultor tenga que recorrerse toda su finca periódicamente para comprobar el estado de salud de su cultivo. Aquí es donde entra en juego el papel de la teledetección, ya que a través de imágenes satelitales e imágenes dron, podemos controlar el vigor y la salud del cultivo de manera precisa y continua en el tiempo. 

Estas imágenes ayudan a caracterizar el estado vegetativo intraparcelario y permiten planificar las zonas en las que habría que realizar poda en verde o realizar el desnietado.

Así mismo, nos aportan información acerca de unos de los mayores agentes infecciosos en el viñedo, como son las enfermedades de madera.

Pero… ¿qué son las enfermedades de madera? Se trata de un conjunto de hongos que atacan a la vid, pudiendo atacar al tronco y a los brazos de las cepas, en la parte aérea; o las raíces, en la parte subterránea. Estos hongos xilófagos pueden introducirse en la cepa a través de heridas de poda, pudiendo descender hacia la base de la planta. Los síntomas en hoja pueden tardar en ser identificados por el técnico pero, gracias a la teledetección, podemos detectar cambios fisiológicos en la cepa que muestran que están sufriendo algún tipo de estrés, debido a la incidencia de un hongo o incluso estrés hídrico. 

 

Obviamente no podemos olvidar que el uso de la teledetección debe aportarnos beneficios en la producción final. Por esto, obtener información multiespectral en la fase de envero resulta imprescindible para la zonificación de la parcela y poder realizar una vendimia selectiva, en base a la calidad qué queramos obtener.

Adicionalmente, los mapas térmográficos en fase de envero nos permitirá evaluar el estado hídrico de las cepas y planificar el riego para la fase de maduración de los racimos.

Por lo tanto, el uso de la teledetección mediante análisis temporales del cultivo puede reducir el uso de fitosanitarios, optimizar los recursos hídricos o ayudar a la estimación de venta semanas antes de realizar la cosecha.